jueves, 18 de junio de 2020

Conferencia de Philippe Meirieu “La opción de educar y la responsabilidad pedagógica”

Philippe Meirieu (Alès, Gard, 1949). Doctor en Letras y Humanidades, ha enseñado tanto en la escuela primaria como en la secundaria. Actualmente es profesor de Ciencias de la Educación y director del Instituto de Ciencias y Prácticas de Educación y de Formación en la Universidad de Lumière-Lyon Una de sus mayores aportaciones al mundo de la pedagogía de hoy consiste en la teoría y la práctica de la “pedagogía diferenciada”. Prolífico escritor, muchas de sus obras como Aprender, sí. Pero ¿cómo? (Octaedro, 3ª ed. 2002), La escuela modo de empleo (Octaedro, 1997), La opción de educar (Octaedro, 2001) y El maestro y los derechos del niño (Octaedro-Rosa Sensat, 2004).
" la opción de educar y la responsabilidad pedagógica"

Philippe Meirieu: No existe una democracia sin una educación democrática y sin una educación para la democracia. 

El enumera 3 exigencias de importancia fundamental en el vínculo que existe entre la democracia y la pedagogía. 

Primera exigencia: Transmitir saberes emancipadores

La escuela transmite saberes, pero la escuela democrática transmite no cualquier saber. Los saberes que transmite inscribirse en una historia y proyectarse en el futuro. Uno de los objetivos de la educación democrática es que los saberes fueron y siguen siendo herramienta de comunicación donde permita expresarse y desarrollarse mejor sus pensamientos. La capacidad de emancipadora de los saberes es una manera de volver a poner al saber en el centro de la escuela. El niño se emancipa a través del conocimiento.

Segunda exigencia: Compartir valores.

Son fundamentales para la democracia. El trabajo pedagógico es buscar en forma constante y de manera renovada la vía para interpelar la inteligencia del otro. El docente tiene la razón por sabe explicar, sabe hacer entender, sabe interceptar la inteligencia del otro. El docente tiene el desafío de encontrar junto a sus alumnos el placer de aprender. El valor del de la democracia es el valor del pensamiento, es el eje de nuestra clase.

Tercera exigencia: la formación del ejercicio de la democracia.

El ejercicio de la democracia forma al ciudadano para el ejercicio de la libertad. se debe ayudar al niño a pensar, el debe aprender a elegir y hacerlo de manera lúdica. Se debe crear una pedagogía de elección. Una escuela equilibrada es una escuela que no pone a los alumnos en una situación de elección constante, pero tampoco es una escuela en la que los niños nunca pueden elegir nada. Es una escuela que sabe identificar cuales son las elecciones que va a permitir formar al niño, y trabajar sobre estas elecciones con el niño.

Tres imperativos pedagógicos fundamentales

Una escuela democrática debe enseñar a:

Postergar: el niño debe saber postergar una decisión. Se debe reflexionar junto a los alumnos lo que esta ocurriendo, lo que estamos viviendo, entonces asistimos a una especie de enfrentamiento entre las pulsiones de los alumnos y las exigencias del docente.

Simbolizar: El niño puede empezar a pensar lo que va a hacer y sin tener nada en sus manos, comienza a tener pensamiento simbólico. Este pensamiento simbólico hoy esta sufriendo, esta padeciendo.

La escuela tiene una responsabilidad mayor en la construcción de ese aspecto simbólico, y esto se da permitiendo manipular símbolos, conceptos, ideas y no objetos.

Cooperar: se debe trabajar el tema del pensamiento cooperativo, el pensamiento reciproco de las personas que logran compartir lo que tienen y lo que saben. La escuela debe ocupar un lugar importante en el aprendizaje de la cooperación mediante esas nuevas herramientas.

Tres palabras que podemos usar en la docencia-

Educación

Evaluación a los alumnos

Evaluación a los sistemas educativos


Autor: Silvina Churquina

 

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